Comportamiento estable
La relación mantiene patrones razonables de compra, contacto y servicio.
La pérdida rara vez empieza el día de la cancelación. Frecuencia, volumen, mezcla, reclamos y contacto pueden cambiar antes. La clave es convertir esas señales en preguntas, no en conclusiones.
Cuando la empresa solo mide altas y bajas, observa la relación demasiado tarde. La retención mejora cuando detecta cambios relevantes mientras todavía existe oportunidad de conversar, aprender y actuar. Una señal no demuestra por sí sola que el cliente se irá: indica que vale la pena investigar.
La relación mantiene patrones razonables de compra, contacto y servicio.
Aparecen variaciones que todavía no explican una causa, pero justifican seguimiento.
Varias señales o una señal crítica exigen conversación y análisis prioritarios.
Compra con menor regularidad o deja pasar ciclos que antes eran normales.
Reduce cantidades, referencias o categorías relevantes.
Aumentan reclamos, devoluciones, errores o fricciones sin resolver.
Disminuye la interacción, cambia el interlocutor o cuesta más obtener respuesta.
Surgen nuevas objeciones sobre precio, utilidad, resultados o alternativas.
Estacionalidad, inventario, caja o mercado pueden alterar temporalmente el patrón.
Si una señal cambia, separa SÉ / CREO / NO SÉ. Después habla con el cliente y contrasta la hipótesis. El objetivo del semáforo no es adivinar quién se irá, sino priorizar conversaciones antes de que el deterioro sea irreversible.
Ubica esta señal dentro del Mapa de Fugas antes de decidir la intervención.